Volver a estar en el mercado (o ‘Rebajas!’)
Normalmente cuando una relación termina pasamos por varias etapas (que ya hemos explicado, o que explicaremos en su día), nos sucede a todos:
Esto no se acaba… »
Normalmente cuando una relación termina pasamos por varias etapas (que ya hemos explicado, o que explicaremos en su día), nos sucede a todos:
Esto no se acaba… »
… tienen mis males remedio. Contigo porque me matas y sin ti porque me muero.
Todos hemos tenido/tenemos alguna relación de este estilo. Y ya no me refiero sólo a parejas, este caso es extrapolable: novi@s, amig@s, familiares…
Esto no se acaba… »
Ayer empecé a escribir un post en mi blog personal sobre tener amigos (y mis requisitos para considerar a alguien ‘amigo’), a raíz de una conversación telefónica mantenida un momento antes.
Y la verdad, me ha quedado un alegato de lo más curioso, del que extraigo un par de cosas para pegar aquí:
Esto no se acaba… »

Voy a meterme en el fangoso terreno del tópico y hacer balance de lo absurdo que ha sido mi año 2008. Porque absurdo es echar la vista atrás un día al año para lamentarte de lo estúpido que has sido o pajearte pensando en lo jodidamente endiosado que estás. Que también los hay.
Yo soy de las que rechazan ese tipo de onanismo. Me gusta mucho más la mortificación de repasar un error tras otro, de recordar las grandes (en mi caso épicas) cagadas, de revivir la vergüenza propia y ajena y de las equivocaciones cometidas y que todavía no sabes cómo llegaron a joder tanto. Y luego la gente se pregunta por qué no me gusta Nochevieja.
Una mañana cualquiera (la de hoy) en un lugar cualquiera (respectivas oficinas):
CdH2: Tengo unas ganas de irme, cosa mala…
CdH1: Aguanta!
CdH2: No creo que lo consiga. Es más, estoy abriendo la ventana, creo que voy a saltar…
CdH1: No! Aguanta! Postea para CdH antes!
CdH2: Bien, será mi objetivo antes de morir: publicar algo… ¿bonico o cerdocho?
CdH1: Cerdocho! xD
Y esta tarde, otro nuevo post cerdocho ^^
… o Pensamientos de Todo a Euro.
Puedes hacer las cosas mal.
Muy mal.
Terriblemente mal.
Pero para cagarla monumentalmente, para meter la gamba hasta que no haya marcha atrás, hasta odiarte a ti mism@… para eso tienes que estar enamorad@.
Ay, madre.
Una de las primeras cosas que hicimos por estos pagos, nada más empezar, fue identificar un especimen con el que muchas (y muchos, que ya hemos dicho más veces por aquí que esto no es una cuestion de sexos sino de vivencias) hemos tenido la suerte o desgracia de toparnos: el Chico Herpes.

Muchas de las situaciones y personajes descritos en Chica de Hojalata suelen ir encaminados especificamente a un sexo determinado. Pero en este caso, he de decir que es perfectamente aplicable a hombres y mujeres de cualquier clase y condición. Seguro que incluso si miráis alrededor, encontráis a algún ser que encaje con el perfil de este hongo social.
La seta lerenda no tiene sangre. Lleva mosto calentorro en las venas. Camina encorvada, y suele mirar a través de unos ojillos llenos de apatía y sospecha a partes iguales. Son anodinos. Nadie se fija en ellos atraído por su aspecto físico o por su gran conversación, básicamente porque carecen por completo de esta última.
¿Quién no se ha topado alguna vez con uno de estos?
El Cabezón, ese chico (o persona en general, pero centrémonos aquí en la figura masculina) al que le da exactamente igual lo que diga el mundo, él es como un caballo, a lo suyo, de frente (no como cualidad positiva) y contra todo lo que sea. Y si no, leed, que reconoceréis los signos: