Deception (are you free tonight?)
Esta semana he visto la película que da título a este post, Deception. Sé que en un blog como éste no os esperaríais una crítica cinematográfica, pero así somos las CdH, una fuente inagotable de sorpresas.
Donde tengas la olla…
… ya sabéis como sigue.
Hace unos días un amigo me sugirió que escribiese algo sobre sexo y/o relaciones en el trabajo. La verdad es que le he estado dando muchas vueltas antes de ponerme a ello… algunos sabéis bien el por qué.
Somos muchos los que alguna vez hemos sucumbido a la tentación de enrollarnos/liarnos/salir/casarse con alguien de nuestro entorno laboral. Quién no ha tenido un jefe que está de-toma-pan-y-moja, un compañero al que le harías uno, dos y mil favores o una becaria a la que pegarle un mordisco? Venga, bajad las manos, guarrillos, que os están viendo!
(espera al salto!)
Esto no se acaba… »
El cliente ‘gracioso’

Hay personas que puedes juzgar fácilmente por cinco minutos de conversación. Y no te equivocarás, porque si la impresión que te han dado es de ser completamente estúpidos o incluso de ser honrosos poseedores de algún gen determinante de enfermedad mental, estarás más que acertado. Básicamente, son gilipollas.
En mi trabajo lamentablemente me ocupo de atender algunas llamadas. Cosa que no entiendo, porque soy programadora, y cualquiera que haya tirado dos líneas de código sabe que interrumpir lo que estás haciendo repentinamente es causa directa de que luego tardes más en retomar el hilo de tu tarea que lo que tardaste en saber cómo resolverla. Pero quejas laborales aparte, intento llevarlo lo mejor posible. Un poquito de ajo, un culín de agua y unos gramos de resina hacen maravillas.
Lo malo es cuando tienes que tratar con seres como el que ha venido hoy a regalarme su presencia.



