Girls are back in town!
Contra viento y marea, casi un año después, aquí estamos otra vez.
Ahora la pregunta es… seguís vosotros ahí?
Pd. En 24h, reencuentro hojalatero in person. En unas pocas horas más, vuestro blog favorito arranca de nuevo!
Contra viento y marea, casi un año después, aquí estamos otra vez.
Ahora la pregunta es… seguís vosotros ahí?
Pd. En 24h, reencuentro hojalatero in person. En unas pocas horas más, vuestro blog favorito arranca de nuevo!
Una de las primeras cosas que hicimos por estos pagos, nada más empezar, fue identificar un especimen con el que muchas (y muchos, que ya hemos dicho más veces por aquí que esto no es una cuestion de sexos sino de vivencias) hemos tenido la suerte o desgracia de toparnos: el Chico Herpes.
¿Quién no se ha topado alguna vez con uno de estos?
El Cabezón, ese chico (o persona en general, pero centrémonos aquí en la figura masculina) al que le da exactamente igual lo que diga el mundo, él es como un caballo, a lo suyo, de frente (no como cualidad positiva) y contra todo lo que sea. Y si no, leed, que reconoceréis los signos:
Me encanta comenzar cosas nuevas.
Es como volver al cole y sacarle el capuchón a los rotus por primera vez, aspirando ese olor a alcohol que te hacía sentir que en el fondo hasta las cosas malas tenían un lado bueno. Pues este proyecto es similar: también huele un poquito a alcohol, y también parte de la premisa de que hasta de lo peor, de lo más sucio, triste o mezquino se puede sacar algo bueno… aunque sea, experiencias.
Así que, hechas las presentaciones, doy por inaugurado (por mi parte) este proyecto a dos con Kaoru (ma chérie).