Volver a estar en el mercado (o ‘Rebajas!’)
Normalmente cuando una relación termina pasamos por varias etapas (que ya hemos explicado, o que explicaremos en su día), nos sucede a todos:
Esto no se acaba… »
Normalmente cuando una relación termina pasamos por varias etapas (que ya hemos explicado, o que explicaremos en su día), nos sucede a todos:
Esto no se acaba… »

Si tienes o has tenido pareja, posiblemente ésta es una de esas preguntas que te haces tarde o temprano. Si la pones en común, puedes tener suerte: que la otra persona coincida contigo o que no. Obviamente, si todos estuviéramos siempre de acuerdo, yo no estaría haciendo este post; los problemas surgen, para variar, cuando tu partenaire te lleva la contraria, y esta vez no es sólo por tocar las narices.
… tienen mis males remedio. Contigo porque me matas y sin ti porque me muero.
Todos hemos tenido/tenemos alguna relación de este estilo. Y ya no me refiero sólo a parejas, este caso es extrapolable: novi@s, amig@s, familiares…
Esto no se acaba… »
… ya sabéis como sigue.
Hace unos días un amigo me sugirió que escribiese algo sobre sexo y/o relaciones en el trabajo. La verdad es que le he estado dando muchas vueltas antes de ponerme a ello… algunos sabéis bien el por qué.
Somos muchos los que alguna vez hemos sucumbido a la tentación de enrollarnos/liarnos/salir/casarse con alguien de nuestro entorno laboral. Quién no ha tenido un jefe que está de-toma-pan-y-moja, un compañero al que le harías uno, dos y mil favores o una becaria a la que pegarle un mordisco? Venga, bajad las manos, guarrillos, que os están viendo!
(espera al salto!)
Esto no se acaba… »
CdH2: (…) pero piensa en mí como un flan Dia (Eroski, Carrefour, inserte-aquí-supermercado)
Él: un flan Dia?
CdH2: sí, en realidad lo que te apetece es flan casero, rico, bien hecho y etc, que no puedes conseguir ahora… y a mano tienes un flan Dia, que sí, es flan, es amarillo, tiene caramelo y tal. Para el mono del momento vale pero tu afán de conseguir el flan de verdad seguirá ahí y no va a desaparecer por mucho flan del Dia que comas.
Vale. Vaaaale. Soy la reina de las metáforas, ya lo sé, además de una fan incondicional del postre de huevo, pero creo que la idea se entiende, no? Y por si hay alguien que aún no sepa de qué hablo, me explico:
Esto no se acaba… »

No son arpías posesivas, ni siquiera malas amigas, pero son potencialmente igual o más peligrosas que cualquiera de las hembras pertenecientes a estas dos categorías.
Una poseedora de un culo de mal asiento es divertida, absolutamente incapaz de pasar más de 10 minutos haciendo lo mismo. No la verás jamás realizar actividad alguna con un mínimo de constancia. Está física y mentalmente inhabilitada para permanecer interesada en algo el tiempo suficiente como para obtener algún beneficio de ello. Se cansa. Se cansa tan rápido que pasa de un hobbie a otro, de una idea a la siguiente sin que tú hayas tenido todavía ocasión de aclimatarte a la anterior.

Bastante pábulo hemos dado ya a los errores que cometen algunos muchachos, ya va siendo hora de volver a poner la vista en nuestro sexo y hablar de una de las especies más desagradables que rondan las estepas amorosas. La arpía posesiva.
Es posible que alguno de tus amigos, o incluso tu mejor amigo, haya caído en las garras de esta arpía. Cuanto mejor chico es el sujeto en cuestión, más probable es que se haya dejado engatusar por las malas artes de esta especimen. Cuando la conoces, parece una persona interesante, formal, con cultura, alguien en quien puedes confiar. Alguien que, quizá, sea justo lo que necesita ese colega un poco cabra loca o simplemente con mala suerte en el amor. Parece la definitiva.
… o Pensamientos de Todo a Euro.
Puedes hacer las cosas mal.
Muy mal.
Terriblemente mal.
Pero para cagarla monumentalmente, para meter la gamba hasta que no haya marcha atrás, hasta odiarte a ti mism@… para eso tienes que estar enamorad@.
Ay, madre.

Seguimos con los posts de temática existencial-sentimental. Una vez que ha quedado claro que el amor, y todos los efectos colaterales que conlleva, es una mierda, ahora hay que ver qué es lo que le hace ser así. Un sentimiento que en los cuentos de viejas parece mejor que tomarse un tripi ha terminado convertido en la pandemia de la humanidad.
¿Por qué? En parte, por las relaciones. ¿Y por qué las relaciones? Porque es ahí donde empieza a salir todo mal. Hablando con unos y con otras, veo que en la mayoría de las parejas se da o se ha dado el mismo problema. Nosotras ofrecemos mucho, todo lo que tenemos, nos dejamos hasta las pestañas si hace falta para hacer que la otra persona se sienta bien. Lo hacemos porque es nuestra naturaleza, no obedecemos a un plan malvado ni a segundas intenciones truculentas.

Este tipo de afirmaciones tan radicales suelen ser falsas, o matizables, o pueden provenir de una boca cuyo propietario nunca ha paladeado el objeto de sus desdichas. Pero no es el caso, así que ahorraos las críticas destructivas.
Quizá el espectro podría ampliarse del simple amor a todo el torbellino de emociones que lo forman y componen, pero en general creo que entendéis a lo que me refiero. ¿Y por qué es una mierda? Si tenéis que preguntarlo, o bien nunca habéis estado enamorados, con lo cual os acabáis de convertir en mis gurús de estilo, o bien sois unos gilipollas a los que el amor todavía no les ha dado el par de buenas hostias que os merecéis.
Esto no se acaba… »