Volver a estar en el mercado (o ‘Rebajas!’)
Normalmente cuando una relación termina pasamos por varias etapas (que ya hemos explicado, o que explicaremos en su día), nos sucede a todos:
1º- estoy bien. Le repites a todo el mundo que estás bien. Te ves al espejo y te ves bien. Bien. BIEN. Tudo bem.
2º- ira. ‘estoy bien’ da paso a ira contenida. Si dejas a alguien, focalizas el odio en todas las cosas que han hecho de tu pareja un/una ‘ex’. Si te dejan, es peor. La sanguijuela con la que estabas no merece nada más que tu odio, y piensas en todas las muertes horribles que te gustaría que le acaeciesen desde este momento.
3º- por qué. Es la eterna pregunta. Por qué me ha dejado. Por qué lo habré dejado. Un drama.
4º- nadie como tú. No volverás a encontrar el amor, el mundo es horrible, te conviertes en un emo disfrazado de persona normal y todo te recuerda a él/ella. Piensas en tu propia muerte y te preguntas si acudiría a tu entierro (y si lloraría). No me miréis así, todos lo hemos hecho!
5º- volver al mercado. La que nos ocupa hoy.
Volver a estar en el mercado es muy jodido, desengañémonos. Acabas de pasar por el ‘peor’ de los traumas (por lo menos, bajo tu punto de vista) y ahora toca pensar en volver a salir, volver a hacer las mismas cosas que todo el mundo, volver a vivir todo el proceso (del que hablamos en el primer podcast -recordáis que solíamos grabar podcasts por aquí?-)… y para qué negarlo? como mínimo, el proceso de volver a empezar es cansao’.
Salir por la noche, por ejemplo. Salir por la noche ya no volverá a ser lo mismo. Cuando tenías pareja, el previo a una cita significaba: unos vaqueros, un poco de colonia. Ahora, si eres chico, requiere un poco más de esfuerzo/espejo. Pero si eres chica es un auténtico calvario: exfoliante, cera, cremas, pinzas, tijeritas, algodones… vuelven a ser tus amigos diarios y cotidianos.
Cuando tenías pareja, salías a tomar algo (o cine/cena) y sólo tenías ojos para la persona que iba contigo. Ahora, olvídate. Es el momento de sacarle las telas de araña al radar y reactivarlo. Un coñazo. Si eres chico, te conviertes en un auténtico adulador nocturno o un observador silencioso/maníaco. Si eres chica, tendrás que aprender a lidiar con buitres y gañanes, y esforzarte para mantener el hilo de una conversación con la gente con la que has salido en origen por encima de todas las interrupciones y chorradas. Un coñazo.
Hacer planes. Llevabas dios-sabe-cuánto-tiempo haciendo planes para dos, comida para dos, cine para dos y hasta ropa para dos (es cierto, sigue habiendo parejas de esas que se visten igual!). Ahora tienes que reeducarte y hacer planes solo. Al principio estás desubicado, es lógico, y te parece que el mejor plan, y el único que te sientes capaz de llevar a cabo, es sentarte en el sofá y comer/beber mientras ves pasar las horas frente a la tele. No digo que sea un mal plan, ojo… pero la verdad, se puede mejorar, querida Bridget. Llegará un día en el que hasta tu sofá se aburra de ti, y tu culo se haya cansado de ver siempre la misma funda verde comprada en Ikea. El día en el que el cassette de ‘lentas’ y el cd ’slowly 2006′ se hayan autodestruido para dejar de sonar una y otra vez. Esa es la señal, querida, de que toca levantar ese culo y hacer cosas.
Pero por increíble que parezca, después de una primera etapa de agonía y dejadez, empezarás a encontrar pequeños placeres en estar solo:
Descubrirás, aunque no te lo creas, lo divertido que es ser egoísta y pensar única y exclusivamente en tu ombligo (sin pasarse, que hay alguno que se ha acostumbrado y a día de hoy no hay quien lo aguante). Podrás quedar con tus amigos cuando quieras (bueno, cuando sus parejas tengan a bien), viajar no supondrá un problema, si no te importa viajar solo (te lo dice la Willy Fog del Noroeste!), descubrirás que hay cosas que te gustan de esta situación y te acostumbrarás tanto a no dar cuentas a nadie que cuando alguien te las vuelva a pedir te partirás de risa (o saldrás corriendo).
Volver a estar en el mercado no es fácil, es verdad. El miedo a no volver a encontrar a alguien, o hacerlo y volver a darte de bruces, la inseguridad que provoca salir de una relación (sobre todo si sales tocado) y enfrentarte de nuevo al mar lleno de peces (pero también de rémoras, tiburones, ballenas y harpones) infunde mucho respeto. Pero no te preocupes, querid@, todos esos miedos se pasan cuando un día cualquiera no sabes qué hora es, te acuestas a mi lado sin saber por qué… sorry, quería decir que todo eso se te pasará cuando, la noche menos pensada ligues por arte de birli-birloque y eches un polvo con un casi-completo desconocido.
Palabra de Peel (remedio casero).


tomo nota… :S
Ten-go-al-go-que-con-tar-te-Mar-ti-ta-!
Uff lo del tiempo libre sin emplear puede ser tu peor enemigo, yo me saqué el permiso de conducir, di un empujón al PFC, pude entrenar casi todos los días y para colmo aprendí a bailar.
Al final te das cuenta de que es genial tener tiempo para tí y solo para tí.
En fin animo a los saldos, que en realidad valen mucho, ya lo veréis.
Que ilusión, me habéis metido en el blogroll ^_^
me encanta este post, estoy entre el 3er y 4º punto
tengo ganas de llegar al final pronto
Ánimo, que el 4º da paso al 5º, y de ahí a la resurrección
Yo personalmente hace tiempo que soy soltero (no estoy) y no me supone un problema una noche no salir o no salir en general XDDD
por qué esa necesidad irrefrenable y ese miedo a sentir-se solo/a?
El tema de ser soltero no es tan malo. Aprendes a apreciar la soledad
y entre que llega y no llega el polvo con el semidesconocido.. 2 (o 3! o 4! o..) años por medio.. y menos pelo y más barriga (o más pelo, o más culo) y menos ganas de empezar otra vez. Y no me baso en aventuras personales ( o sí) que conste..
Esto es una reflexión dedicada a todas esas parejas que siguen por seguir.. esa es la auténtica tristeza.
Muy bien tu blog oye..
Desde aqui también animar a los que estan en el mercado, y gracias a Edorka tambien me he fijado que estoy en vuestro “Friends & Links”. Muchisimas gracias!!
Saludos.
Me ha encantado. Yo llegué a estar en alguna de esas fases antes de que me dejaran (eso sí que es triste xD)
Si la vida fuese tan facil y tan previsible como medio decálogo, las maquinas gobernarían el mundo.
De haberlo escrito un hombre, sería distinto.
hola me enamore x 1 chaty no se q aser x q me gusta q puedo a ser besos
luli
Jo y tanto, no se desperdicia tanto el tiempo, a los dos meses vino su cumple y medio de pena me invitó a cenar. ¡Que casualidad! mi primera cita. To orgulloso le solté que había quedado (cara de extrañada). Si, si…
Terminé celebrando su cumple con mi primer polvete a su salud.
Por lo demás, es verdá, se aprende a bailar, te terminan acosando y… lo inevitable. Te vuelven a echar el lazo, pero ahora lo disfrutas sin compromisos y más zorro.
Entre tanto, se me olvidó, llegó lo de ser follamigo, eso tampoco está mal. Para ir haciendo boca…
Buenas, muy buen blog!
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Damos de comer a los jóvenes que viven en la calle y el premio redundaría en beneficio de ellos.
Gracias por tu valioso tiempo!!!
Paula y Manuel
http://www.elmacarronsolidario.blogspot.com
Pero hasta que ese día llegue te torturarás sin remedio y de formas psicológicamente masoquistas inimaginables.
Eso o puedes dejarte de gaitas y salir a vivir tu vida.
Yo prefiero la segunda opción.
Un saludo.
[...] Volver a estar en el mercado (o ‘Rebajas!’)chicadehojalata.com/2009/06/30/volver-a-estar-en-el-mercado-… por Eduari hace pocos segundos [...]
Si bien tales fases son genéricas, hay diferencias cuando hablamos del sexo de quien lo sufre.
A decir verdad, el simplismo que arrastramos los tíos en estos asuntos, nos afecta en especial en este caso.
Un hombre que acaba de salir de una relación, casi de inmediato vuelve al mercado. Hay quienes se dan un tiempo de luto más o menos largo, pero cualquiera ya tiene en mente a quien quiere echar el lazo, ya sea como venganza, desahogo o puro instinto animal.
Seamos sinceros, no nos preocupa volver a entrar en el mercado. Nos preocupa qué hacer para echar el proximo polvo.
Yo estoy ahora en esta situación. Lo dejé con mi ex, una chica preciosa con la que sin duda no funcionó la relación, y un mes después he conocido a otra chica. Esto me sube la autoestima hacía la idea de que habrán otras chicas, pero… arrastró el sentimiento de nostalgia hacia ella de todas formas…
Hay hombres y hombres, pero cuando un hombre realmente ha querido a una chica, incluso aunque no se haya entregado en la relación por la razón que fuese, suele acordarse de ella durante mucho tiempo.
He conocido muchos chicos, grandes seductores, que meses después de dejarlo con la chica que realmente habían querido aun decian aquello de: “Buah, pero mi ex si que era guapa, y no la chica con la que estoy ahora!”. Y eso demuestra que, a pesar de todo, los hombres también tenemos que ser comprendidos, porque a veces no somos tan simples como: “Wow! Un par de tetas!”.