Chica de Hojalata

Aventuras, desventuras, perfecciones y desperfectos.

Expectativas

Diciembre5

Expectativa. Una de las peores palabras con las que la Humanidad ha sido maldita. He tardado en reconocerlo, en hacer mi propio examen de conciencia, y ahora es tiempo de que reflexionemos todos juntos, al más puro estilo sectario lavacerebros.

Nada mina más una relación que las expectativas que se pueda formar una de las personas que estén implicadas. Expectativas, por supuesto, que uno se crea interiormente y que no pone en el plano de la realidad, sino que deja pululando cual luciérnaga en el limbo de las ideas, ilusiones y deseos del subconsciente.

Las expectativas son esas pequeñas malnacidas que, en forma de vocecita de timbre agudo y desagradable, truenan en tus oídos diciéndote que alguien debería comportarse de tal manera, o que si tú haces algo, la otra persona seguramente reaccione tal y como tú te estás imaginando. No hace falta decir la magnitud de la hostia que te pegas cuando esa persona, que es absoluta y totalmente libre para actuar y reaccionar como guste, ejerza su libre albedrío y no se comporte como tú esperabas. Y ahí se desata todo.

Tras la creación de una expectativa en tu propia realidad ajena al mundo en el que vive el resto de la gente, y el consecuente desengaño al que tú mismo te sometes cuando tu partenaire no responde a la idea que tú te habías formado, de manera unilateral, sobre él, llegan las miradas aviesas, las palabras malsonantes que el otro no entiende por qué profieres y desde luego, las caras largas y los enfados injustificados. Con todo lo que esto conlleva para él, que no sabe -porque nunca le has dicho nada- por qué estás tan irascible. Porque nadie te ha obligado a que te imagines que alguien va a reaccionar como tú quieres que lo haga, y obviamente, tú no puedes obligar a nadie a que obedezca a unos deseos que ni siquiera has formulado y que no se corresponden con la realidad de la relación.

Sí, lo sé. Es muy difícil no hacerse expectativas. Desde pequeños estamos constantemente hilando una tras otra, pero cuando hablamos de una pareja, el mejor antídoto para ellas es ponerlas en común, bajarlas de las nubes de tu mundo de Pequeño Pony a la realidad del día a día, convertirlas en una petición, no en una exigencia, y hacer que la otra persona conozca tus pensamientos y tus deseos para que, en lo que esté en su mano y en su propia voluntad, pueda complacerte. Porque eso sí, nadie está obligado a bailarte el agua incluso aunque tú se lo pidas. Y respetar el espacio de decisión de cada uno y su libertad para obrar conforme a su propia conciencia es algo tan absolutamente básico en cualquier tipo de relación como el mantener el respeto mutuo.

Escrito por Kaoru, sobre Kaorismo
4 atrevidos to

“Expectativas”

  1. El Diciembre 9th, 2008 a las 1:42 pm Edu opina:

    Ay, las expectativas que peligro y a mi me pasa en casi todo, este trabajo va a ser genial, este año pinta estupendo…

    No es que sea difícil no crearselas, es que mas bien es imposible.

  2. El Diciembre 9th, 2008 a las 1:44 pm Kaoru opina:

    Si bien evirtar creártelas es casi imposible, lo que sí se puede hacer es ponerlas en la realidad, normalmente casi ninguna sobrevive a la comparación xD

  3. El Diciembre 9th, 2008 a las 3:35 pm Edu opina:

    No se, la realidad es muy aburrida, y si, se que así empiezan los problemas :)

  4. El Diciembre 9th, 2008 a las 8:02 pm Kialaya opina:

    Yo algo que aplico tanto a relaciones de pareja como de amistad es lo siguiente: “ten en cuenta que la bola de cristal se me rompió hace ya muuuucho tiempo, así que si quieres algo, me lo pides, y si algo te molesta, me lo dices”. Desde que plantee las cosas así de claritas, la verdad es que me va mucho mejor.

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