Chica de Hojalata

Aventuras, desventuras, perfecciones y desperfectos.

De la incongruencia femenina, o cómo de puñeteras son algunas

Octubre6

Y la que me lleve lo contrario en lo referente al título, debería seguir leyendo. Rememorando mis años de salidas en compañía de féminas variadas a la caza y captura del ejemplar adolescente masculino, me viene a la cabeza la incongruencia de algunas que se autodenominan “amigas”. Sí, sí, con un buen par de comillas a cada lado.

Me confieso indecisa. Muchos de los que me conocéis sabéis que llega a ser enfermizo, pero cuando tomo una decisión, me atengo a ella -lo cual no significa que luego no me esté arrepintiendo durante eones o quejándome a algún oído amigo de no haber tomado la contraria-. Pero no voy y acudo al objeto de mi decisión fallida para marearle la perdiz ni las neuronas. Que eso está muy feo.

Muchas no tienen tanta consideración. Muchas sólo son arpías inseguras cuya única táctica principal para eliminar rivales a la hora de cobrar su presa es desquiciarlas con palabras antónimas, frases desconcertantemente incongruentes y gestos todavía más fuera de contexto. Algunas deberían llevar un diccionario encima.

Pero como la vida no nos lo va a poner todo tan fácil, espero que mis pequeñas experiencias os ayuden a identificar a estas sibilinas individuas.

Situación 1. El temido ex-novio.

Tú no lo conoces. Simplemente has oído hablar de él a tu amiga, que asegura que pasa de él y que no tiene problema en readmitirlo en el grupo cuando tú ya eres parte de él. Y claro. El exnovio no sólo está bueno y es encantador. Además le pones berraco. Y él te hace saltar la lentejuela. Está claro que hay feeling.

Él quiere tema. Y tú no es que quieras, es que un segundo más y le arrancarás los calcetines blancos para que cuando le quites el resto de la ropa, no parezca un pardillo -cosa que sucederá 2 segundos después de la acción calcetinil-. Pero como eres una buena amiga, y sabes que eso es terreno farragoso, no sólo no haces nada, sino que hablas con ella y le expones la situación. Ella te asegura, ante tu insistencia, que no siente nada por él. ¡¡Meeeec!! Si lo siente, no te lo dirá, porque está deseando arrancarte la cabeza por haber atraído al que fue hombre de su vida quinceañera durante dos semanas. Tú preguntas una y otra vez, y ante la negativa constante de sus inexistentes sentimientos, te das por satisfecha y pasas a la acción.

Lo mejor es cuando, la tarde antes de la cita, tu amiga te llama muy arrepentida. Que no, que ya no quiero que quedes con él. Y tú ya estás en modo diva, con las planchas al rojo preparadas para dejarte el pelo a lo Julianne Moore, un vestido que hará que ponga los ojos bizcos nada más verte y unos zapatos cómodos que no te toquen las narices cuando andéis de un lado a otro. Obviamente, la situación no te hace ninguna gracia. Básicamente porque preguntaste. Mucho. Insististe. Cumpliste con todas las normas femeninas respecto a los ex. Y de repente ella se lo salta a la torera e intenta comerte la merienda.

Tararí que te vi. Ante las incongruentes tocahuevos de este estilo, lo mejor es tener la conciencia tranquila y aplicar la frase que siempre he aplicado en estas situaciones. Que decida él.

Aunque claro… Con lo que tú no contabas era con que al salir de la escena, ésa en la que tú te has llevado el gato al agua, tu “”amiga”" -aquí entrecomillo todavía más- se ha lanzado al ataque como perra en celo y ha terminado levantándote al maromo. Y es que algunas, además de incongruentes, son un poco cerdas.

¿La situación 2? En el próximo fascículo.

8 atrevidos to

“De la incongruencia femenina, o cómo de puñeteras son algunas”

  1. El Octubre 6th, 2008 a las 11:02 am Angel Custodio opina:

    E-N-O-R-M-E

    Realidad pura y dura, sin pellejos, en carne viva. Lo jodido es que la mitad o por lo menos, 3/4 partes de las que lo hacen, no lo admiten.

    Eso sí, el chico andaría como loco con 2 pipiolas detrás :P

  2. El Octubre 6th, 2008 a las 11:34 am Kaoru opina:

    Era un poco lerdo el muchacho, recuerdo que una noche que había quedado con mi madre después de estar con él, echó a correr en sentido contrario a su trayecto sólo porque mi madre iba caminando hacia nosotros xDDD

  3. El Octubre 6th, 2008 a las 12:47 pm Emma Peel opina:

    JAJAJA!

    Las reinas del mal, querida… somos las reinas del mal xD

    Lo malo de las amigas porculeras (he dicho yo esto?) es precisamente eso, que son como el perro del hortelano, y más de una vez te entran ganas de sacudirlas o sacudirles directamente para ver si espabilan. Que ya está bien!

    (ay, exnovios de amigas… amigos de exnovios… eso me suena xD)

  4. El Octubre 6th, 2008 a las 2:15 pm okokitsme opina:

    No sé si me adelanto a otra entrega futura, pero recuerdo una porculera que me estuvo agobiando toda una tarde pre-nochevieja con que volviera con mi ex, que éramos la pareja perfecta, y esa misma noche se enrolló con él y no paró de perseguirle hasta salir con él durante 2 meses. Pero no hablo de mi época adolescente: teníamos ya 36 añitos XDDD
    Además, él me lo contó todo, y que se estaban viendo a diario y que ella se hacía la mártir por los remordimientos, mientras ella me mandaba sms diciendo que no!

  5. El Octubre 6th, 2008 a las 2:25 pm Emma Peel opina:

    Ostrás! esa sí que es una auténtica porculera!!

    (alguien se vengó de ella?)

  6. El Octubre 7th, 2008 a las 2:50 am Okok opina:

    Sí que hubo venganza, sí. Y tramada entre mi ex (su nuevo novio) y yo, que estaba CABREADA con ella por falsa y porculera y no con él, que me contó todo y es mi gran amigo. Hicimos una conjura para hacer que se sintiera traidora (es una burguesa que va de hippie pero no cuela) ya que a mí me ocultaba que salia con él y a él le ocultaba que me dejaba mensajes en el móvil diciendo que fue un rollo de 1 noche y ‘ningún hombre se interpondrá entre nosotras’ Lo que nos reímos de ella fue épico!

  7. El Octubre 7th, 2008 a las 3:05 am Okok opina:

    Dichoso formulario de comentarios desde el móvil! Total, su ‘novio’ al ver de qué palo iba pasó de ella y la mareamos: que si yo estaba en casa con depresión, que la creí, que si él iba con ésta o la otra, que si él me echaba de menos y me había perdido por su culpa. Un culebrón que escribíamos los dos y ella se tragaba, intentando mantener su papel ante uno y otra. Al final, cuando ya nos cansamos,ella le montó un rollo por celos y él olvidó cortar con ella! Se acordó al mes,al ver un sms reconciliatorio!

  8. El Octubre 8th, 2008 a las 8:01 pm Juankiblog opina:

    Completamente cierto.

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